Es lo más parecido a vivir dentro de un videojuego. Lásers, música electrónica, velocidades de vértigo y juego, mucho juego convierten Dreamhack en el perfecto festival gamer para vivir de manera física y tangible una intensa experiencia en un ambiente digital.
DreamHack es el festival digital más grande del mundo. Así lo acredita su récord mundial en el Libro Guinness de los Récords como la LAN party más grande del mundo, por conectar 13.292 dispositivos a una misma red. Más de 200.000 visitantes únicos han vivido la experiencia por todo el mundo.
La actividad de DreamHack mueve a una inmensa comunidad por todo el mundo, a lo largo del año. Además de los distintos festivales cada año, se celebran eliminatorias de los torneos, LAN parties para BYOC y exposiciones. Se trata de un entorno electrónico que envuelve e inunda los cinco sentidos de las miles de personas que se reúnen en cada edición con un único fin: jugar y competir online.
La temporada de primavera termina con la final en DreamHack Summer y la temporada de otoño termina con DreamHack Winter. Estos dos grandes festivales se desarrollan durante cuatro días ininterrumpidos, las 24 horas. Además, todos los festivales DreamHack están abiertos a todas las edades, difundiendo los valores de juventud sana, sin drogras ni alcohol.
DreamHack se centra en todo el universo referente al ordenador, internet y todo el movimiento de ocio y cultura digital que genera. Hablar de DreamHack es hablar de videojuegos, comunicación, programación, diseño, musica, y toda una realidad que interconecta el mundo físico con el virtual.
El emblemático festival digital nació en 1994 años en Malung, Suecia, como evento LAN. Desde entonces, DreamHack ha batido varios récords Guiness que lo acreditan como el festival digital más grande del mundo. Así, ostenta el Guiness por la mayor cantidad de ordenadores conectados en un área local, con 12.764 dispositivos en LAN en un mismo evento. Además posee otro récord por disfrutar de la conexión más rápida del mundo, con 120Gb, y un tercer Guiness por haber generado el mayor tráfico de datos en un solo evento.
Todo ello lo posicionó como un caldo de cultivo perfecto para acabar convirtiéndose en uno de los mayores escenarios del mundo para la competición de eSports, con todo el espectáculo que acarrea a su alrededor: medios especializados, televisiones temáticas, periodistas y millones de espectadores
De esta forma, el festival DreamHack al completo desembarca en España en el momento álgido de la expansión de los eSports, el deporte del siglo XXI. De hecho, la repercusión que el deporte electrónico genera ha experimentado un crecimiento exponencial a lo largo del globo durante los últimos dos años. El fenómeno empezó con las competiciones de StarCraft, el mítico juego de Blizzard, y continúa con su saga, StarCraft II, competición en la que la estrategia y habilidad mental atraen a millones de espectadores, bien en vivo (en auditorios ante 30.000 personas), bien siguiendo las partidas a través de canales de streaming especializados en eSports.